Distribución de gastos entre propietario e inquilino en el contexto de la comunidad de propietarios: cuotas ordinarias, derramas, obras y responsabilidades.
La relación entre comunidad y arrendamiento
La comunidad de propietarios solo tiene relación directa con el propietario del piso, nunca con el inquilino. Las deudas de cuotas comunitarias son siempre responsabilidad del propietario, independientemente de lo que haya pactado con su inquilino en el contrato de arrendamiento.
Gastos ordinarios: quién paga según la LAU
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que los gastos de comunidad ordinarios corresponden al arrendador (propietario) salvo que se pacte expresamente en el contrato que los asuma el inquilino. Si el contrato incluye esta cláusula, el inquilino paga los gastos ordinarios pero siempre el propietario responde ante la comunidad.
Derramas extraordinarias: siempre del propietario
Las derramas extraordinarias para obras son siempre responsabilidad del propietario, salvo pacto en contrario. La ley es clara: el inquilino no puede ser obligado a pagar obras que excedan de la conservación ordinaria del inmueble. Si el contrato no dice nada, el propietario asume las derramas.
El inquilino como representante del propietario en la junta
El inquilino puede asistir a las juntas de propietarios con voz pero sin voto, salvo que el propietario le otorgue expresamente su representación mediante poder notarial o carta de autorización. La tendencia es que propietarios no residentes delegen en sus inquilinos para las juntas ordinarias.
Cómo gestiona el administrador los conflictos propietario-inquilino
El administrador recibe quejas tanto de propietarios sobre sus inquilinos como de inquilinos sobre el estado del edificio. Su papel es comunicar formalmente los problemas al propietario (único interlocutor válido de la comunidad) y documentar todas las comunicaciones para evitar conflictos sobre responsabilidades.

