Qué es el reglamento de régimen interno, para qué sirve, qué puede regular y cómo aprobarlo en junta sin necesidad de unanimidad.
Diferencia entre estatutos y reglamento de régimen interno
Los estatutos de la comunidad son el documento fundacional que regula los aspectos esenciales de la convivencia y requieren unanimidad para modificarse. El reglamento de régimen interno es un documento complementario, menos formal, que puede aprobarse por mayoría simple y regula aspectos cotidianos de la convivencia que no están en los estatutos.
Qué puede regular el reglamento interno
El reglamento puede abordar aspectos prácticos como:
- Horarios de uso de instalaciones comunitarias: piscina, gimnasio, sala de reuniones
- Normas de uso del garaje y zonas de carga y descarga
- Política de mascotas en zonas comunes
- Normas de ruido y convivencia por franjas horarias
- Procedimiento para comunicar incidencias y averías
- Normas sobre traslados y obras: horarios permitidos, uso del ascensor
- Gestión de la correspondencia y paquetería
Qué NO puede regular el reglamento interno
El reglamento de régimen interno no puede contradecir la LPH, los estatutos de la comunidad ni las leyes de carácter imperativo. No puede restringir derechos fundamentales de los propietarios ni imponer obligaciones no previstas en la ley sin la unanimidad requerida para modificar los estatutos.
Cómo aprobarlo en junta: mayoría necesaria
El reglamento de régimen interno puede aprobarse por mayoría simple de los propietarios presentes y representados en junta. No requiere unanimidad ni mayoría cualificada. Se recomienda presentar un borrador con antelación suficiente para que los propietarios puedan revisarlo antes de la junta.
Cómo hacer cumplir el reglamento interno
El reglamento solo tiene valor si se hace cumplir. El presidente y el administrador son los responsables de velar por su cumplimiento. Las infracciones graves pueden dar lugar a las acciones del artículo 7.2 LPH (actividades molestas). Se recomienda revisar y actualizar el reglamento cada 3-5 años para adaptarlo a las necesidades cambiantes de la comunidad.

