Protocolo de actuación ante averías urgentes en comunidades: quién llama a quién, qué decisiones puede tomar el presidente sin junta y cómo documentarlo.
Tipos de averías que requieren actuación urgente
No todas las incidencias son urgencias. Las averías que justifican actuación inmediata fuera de horario son:
- Rotura de tuberías con inundación activa en zonas comunes o pisos
- Fallo del ascensor con persona atrapada en cabina
- Corte total de suministro eléctrico en zonas comunes
- Daños en la cubierta con riesgo de desprendimiento
- Incendio o riesgo de incendio en zonas comunes
- Fallo del sistema de seguridad o acceso al edificio
Quién puede actuar sin autorización de la junta
El artículo 20 de la LPH faculta al administrador a disponer las reparaciones urgentes que resulten necesarias para el mantenimiento del inmueble sin necesidad de autorización previa de la junta. Sin embargo, debe informar de la actuación y su coste al presidente y, posteriormente, a la junta.
El protocolo de actuación paso a paso
Ante una avería grave, el protocolo recomendado es:
- 1. El vecino o portero notifica la incidencia al administrador o al presidente
- 2. El administrador evalúa la urgencia y contacta con el proveedor de guardia
- 3. Se informa al presidente de la comunidad antes o durante la actuación
- 4. Se documenta la incidencia: hora, descripción, proveedor contactado y actuación realizada
- 5. Se gestiona el parte del seguro si los daños están cubiertos
- 6. Se informa a la junta en la próxima reunión o por comunicado escrito
El seguro de comunidad ante averías urgentes
El seguro de comunidad cubre la mayoría de las averías urgentes graves: inundaciones por rotura de tuberías, daños por lluvia en la cubierta, caída de elementos de fachada. La clave es notificar el siniestro a la aseguradora en el plazo establecido (habitualmente 7 días) y no realizar reparaciones definitivas antes de que el perito haga su valoración.
Cómo evitar las averías urgentes con mantenimiento preventivo
La mayoría de las averías urgentes costosas son previsibles y evitables con un programa de mantenimiento preventivo: revisión anual de cubiertas antes del invierno, limpieza semestral de canalones, revisión bienal de instalaciones eléctricas de zonas comunes y mantenimiento regular de grupos de presión.

